Mis tips para viajar: Número 1. No deje el cargador del computador

*A pesar de hacer listas para todo –y de hecho tener un “template” de la lista de cosas para llevar cuando viajo, siempre hay algo que se olvida o que sale diferente. Resignación… o que Fernanda encuentra el Unilago de Barcelona para comprar uno.
Escrito el 16 de Agosto a las 11:30 pm, hora Colombia.

Me sentí como una imbécil cuando me di cuenta en el aeropuerto que había dejado el cargador.

 

Hoy me levanté sin despertador y no hice pereza. Eso ha pasado dos veces este año: cuando hice el examen para la ciudadanía (para leer de esto, lee Parace que ya soy ciudadana… Parte 3) y hoy que salía para Barcelona. Estaba muy despierta antes de las nueve de las nueve de la mañana, así que cogí impulso y me puse a empacar.

 

La próxima incluirá “cargador del pc” y no tendrá “crema hongo”

 

Empacar en verano o para visitar tierra caliente es una maravilla: todo lo que se lleva es liviano. Además, estoy aprovechando para llevar unas cuantas blusas que ya no quiero ponerme más, usarlas por última vez en tierras extranjeras y que pasen a mejor vida en el viejo continente. Así hago más espacio para las muchas cosas que voy a traer (¡ilusa!).

Empiezo a tirar en la maleta mis humildes ropitas y dejo encima lo más importante: los vestidos de baño y la pinta que me voy a poner apenas llegue, pues el plan es llegar, abrazar a Fernanda para que me dé mi RedBull, dejar maleta en la casa e ir a Montgat… para eso toca caminar, así que hay que ir comodita.

Mientras desayuno me pongo a pensar en lo tacaña que soy. Normalmente me voy al aeropuerto en transporte público y nunca pago por early check-in. Sin embargo, el mejor consejo que me dieron esta vez fue que pagara alguito (pagué menos de 50CAD por elegir asiento en los dos vuelos internacionales) para irme bien sentada pues es un viaje de siete horas. De hecho, aquí estoy escribiendo en mi silla 16A. Me gusta la ventana. No me gusta que me jodan lo meones… Y yo dejé de tomar líquidos cuatro horas antes del viaje MTL-BCN para no tener que ir a orinar acuclillada con la frente pegada a la puerta… puerta que muchos habrán tocado con las manos antes de lavárselas después de usar el baño. También pedí Uber, a final de cuentas estoy viajando con maleta de grande, carry-on y bolso.

 

Normalmente está más organizado.

 

Para mí lo más difícil de empacar son los potes, los frascos, las cremas. En eso me tomo mi tiempo. Tengo frasquitos pequeños de todo, marcados y demás. La verdad, creo que sobrevivo más sin calzones que sin protector solar o quita-maquillaje.

 

Directmente desde China, compradas a menos de 3CAD en AliExpress.com.

 

Como este viaje requiere caminar mucho, les aconsejo tener medias de dedidos. Los dedos se lo agradecerán.

Mi forma de pesar la maleta: me monto en la báscula, me peso (64 kilos) y luego de deprimirme, tomo la maleta: 84 kilos. La maleta pesa tres kilos menos de lo que debe pesar y así la puedo cargar con más facilidad… ya la espalda me está molestando.

 

Y si tienes pastillas para dormir, llévatelas todas.

 

Este año he cogido avión tres veces y siempre voy tarde. Tarde mal: de llegar corriendo al counter y que me saluden “Laura Duperret? Menos mal llegó”. Faltó que me aplaudieran al entrar al avión.  Hoy hice caso y me fui re temprano. El vuelo a Montreal era a las 5:45 pm y el Uber me recogió a las 2:45. A eso de las 3:15 estaba en el aeropuerto y fue la mejor experiencia del mundo. Podía caminar como turista y no ver con ira a los que se paran en la mitad del pasillo a hablar. De verdad que fue una experiencia única y me sentí calmada, paciente, tolerante. ¡Toda una nueva Laura!

El vuelo se atrasó más de una hora en Toronto, pero llegué a tiempo a Montreal. Fui al baño a vaciar la vejiga y pasé por el duty free a comprar mi perfume tamaño carry-on porque solo tengo el grande de 150 ml. Iba a comprar una botella pequeña de Canadian Club (13,50 CAD), pero me calmé. Voy a Barcelona y veo a Fernanda empinando el codo a menudo, así que debe ser asequible.

Salí a tiempo de Toronto (10:45 pm) y aquí estoy esperando la comida inmunda para tomarme las pastillas para dormir. Debo llegar a las 11 de la mañana hora local. Quiero dormir… ¡Pero sé que no podré de la emoción!

 

¿¿¿Así o mas lista???

 

Lo más importante: Incluir “cargador del pc” en la lista “template”.

*PS1: Estamos bien. Me siento inconsciente publicado esto en vez de hablar del atentando de ayer, pero hay que seguir la vida, pero con cuidado. Habíamos pasado por Las Ramblas unas tres horas antes de lo que pasó -Nadie muere en la víspera. Mi hermanita recibió muchos mensajes preguntándole si estaba bien. Ruedan muchos videos duros por WhatsApp. Nadie debería enterarse de que un ser querido es víctima de algo así por un video de Whatspp. Estamos tristes. #FuerzaBarcelona

Reflexiones antes de que comience el viaje

*El 16 de julio fue mi última entrada y había quedado en escribir sobre lo que la gente me había recomendado hacer y visitar en el viaje a España y Grecia… Obviamente, no lo hice. Así que aquí vamos de nuevo…
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Soy igualita a ellas…

 

Ellas son mis Lauras. Mis hermanitas de mamá y papá. Con Fernanda, “la negra”, viví en Bogotá seis años mientras ella estudiaba en la Javeriana. Con Cristina, “la chiqui”, me he conocido a través de los años en vacaciones, pues salí de la casa cuando ella apenas tenía tres años. Ellas y yo somos las Lauras de papá y con ellas empieza este paseo.

He estado tan ocupada en la oficina que ni tiempo he tenido de emocionarme porque me voy de vacaciones a España y Grecia. Ha sido el viaje más planeado de mi vida, más ahorrado de mi vida, más esperado de mi vida y no me he podido emocionar. Yo soy la que organiza el evento más grande que hace mi jefe en su localidad, el BBQ.

 

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Downsview Park el domingo pasado. El de la foto es mi jefe: Diputado para York Centre, Michael Levitt. De los pocos dipotados que habla y jode por lo que pasa en Venezuela. Estoy orgullosa del man.

 

Pasa el BBQ y me dije, “seguro apenas desmontes el BBQ ya te entra la ansiedad del viaje” y tampoco. Mi supervisora decidió dejar su puesto, y la contratación va a ser externa. O sea, me van a zampar a una supervisora que no conozco y muy problablemente más joven que yo. En tiempos de cambio hay crisis… y eso es lo que hay en mi oficina. Menos mal yo me adapto. Como le dije una vez a Sylliboy, mi jefe en OBM cuando me preguntó cuál era mi mayor fortaleza: “I am adaptable”. En mi muy lindo acento sofíavergaresco él entendió que yo era “adoptable”. Ha sido una montada que ha durado años.

Después del primer BBQ el año pasado me reestructuraron las funciones y el salario. O sea, se dieron cuenta que yo podía hacer más. Este año le pedí a mi jefe y a mi supervisora una evaluación. Me fue bien -obviamente-, y en vez de pedir más dinero pedí un viernes libre al mes. Me sorprendí de darme cuenta cómo han cambiado mis prioridades.

Hoy, como otros días durante el verano, decidí caminar hasta la casa después de dejar todo listo para que no me extrañen tanto en la oficina mientras estoy de vacaciones. Caminar hasta la casa me ayuda a desprenderme, a quitarme la coraza que debo ponerme para hacer lo que hago y no volverme alcohólica (¿o no volverme más alcohólica?) Me ayuda a dejar en el camino las malas sensaciones y llegar livianita a la casa lista para hablar con Marisol de cualquier cosa, menos de trabajo. Mientras caminaba, chateaba con mi mamá, la Laura mayor, la Laura más. Le decía que después de hacer online check-in por fin me emocioné… Iba caminando con una sonrisa en la cara, como con un gancho metido entre la jeta y los que me conocen saben que lo mío es la “resting bitch face”. Simplemente le dije: “Estoy feliz y quería compartirlo contigo”.

Pienso en verle las caras a esas dos de la foto y se me aguan los ojos. Así que sí, definitivamente ya me emocioné.

*PS 1: Nada que me llega la carta de Immigración Canadá invitándome a ceremonia… así que viajaré con pasaporte burgundi.