Hace 3 años y un día salí de Bogotá con una maleta mediana y una de mano, dejando atrás muchas cosas y de lado otras más. Al día siguiente llegué a Montreal…

Aquí sigo. Todo va bien. Todo estará mejor. Y si no, pues siempre hay opciones…

O regreso a Colombia con dos maletas, pero más grandes, porque estarán llenas de regalos (y de ropa para las Lauras, es decir, mi mamá y mis hermanas).

O me voy a otra ciudad de Canadá si el caso es que me cansé de Montreal pero no quiero salir del país.

O me voy a otro país, siempre y cuando ya tenga entre mis manos el pasaporte azul.

En fin, hoy tengo una vista que hace 22 días no tenía.

Lo mejor son mis zapatos...

Lo mejor son mis zapatos…

Hoy tengo un gran listado lleno de personas a las que debo agradecer. Un día lo haré público. Hoy no tengo tiempo porque creo que me voy a ir a celebrar.

He de finalizar diciendo que siempre extrañaré a mi familia, a mis amigos y la comida. Pero no puedo negar que hoy, a pesar de estar ad portas de mi cuarto invierno, aquí me quiero quedar un ratico más… y la vida es un ratico.

Podría escribir de lo irresponsable e imbécil que soy por no haber votado.

Podría escribir de ese nivel de abstencionismo en 65% que demuestra claramente (no CLARAmente) dos cosas: que a los colombianos el país no nos importa ni cinco y que esas votaciones casi que son ilegítimas.

Podría escribir de cómo me sentí cuando me dijeron hace unos pocos minutos que no entendían qué era lo malo que había hecho Óscar Iván Zuluaga, que eso era más que todo “escándalo”… yo por dentro solo pensé, bueno, si no es malo, ¿por qué lo negó con ese descaro tan vergonzoso?

Podría escribir de mi incredulidad acerca del hecho de que Uribe Vélez quede de nuevo presidente (todos sabemos que no es Zuluaga el que va a gobernar y me rehúso a usar P mayúscula) a pesar de que:
era el director de la Aeronáutica Civil cuando Escobar Gaviria sacaba sus cargamentos,
está en mira de la Corte Penal Internacional por sus crímenes contra la humanidad,
y toda Colombia sabe de las Convivir.

Los imbéciles no tenemos derecho a quejarnos (pero lo hacemos, al menos eso muestra mi FB), por eso hoy quiero escribir de otra cosa.

 

Sí, estas tres cosas y la pita con jamón, queso, vegetales y salsa de ajo que me acabo de comer, me hacen feliz.

Sí, estas tres cosas y la pita con jamón, queso, vegetales y salsa de ajo que me acabo de comer, me hacen feliz.

 

Quiero escribir de cómo cosas simples me hacen feliz, como Dante, recibir la camiseta de mi Selección (gracias mamilinda por regalármela y Su por traérmela desde Colombia hasta Montreal) y leer a Ruiz Zafón y encontrarme con frases tan perfectas como las siguientes:

“Debíamos aprender todavía que el Diablo creó la juventud para que cometiésemos nuestros errores y que Dios instauró la madurez y la vejez para que pudiéramos pagar por ellos”.

“Hubo un tiempo en que yo también fui joven y en el que hice todo aquello que se espera que hagan los jóvenes: casarse, tener hijos, contraer deudas, decepcionarse y renunciar a los sueños y principios que uno siempre juró respetar. Envejecer, en una palabra”.

“La mayoría de las tradiciones no son más que las enfermedades de una sociedad”.

Ayer empecé a leerme “El Palacio de la Medianoche” de Carlos Ruiz Zafón. Ya voy por más de la mitad. Sí, no lo leo, me lo devoro. Hace parte de la Trilogía de la Niebla; tres novelas “juveniles”, según declara el español en “una nota del autor”, un prólogo muy sincero en el que dice:

“A decir verdad, nunca he sabido muy bien qué significa eso de <<novela juvenil>>. Lo único que sé es que cuando las escribí yo era bastante más jóven de lo que soy ahora y que mi idea al publicarlas era que, si había hecho mi trabajo correctamente, debían interesar a lectores jóvenes de edades comprendidas entre los nueve y los noventa años”.

Me pregunto si Ruiz Zafón es un ciudadano que ejerce su deber al voto.

Mi pregunto si esa duda no es igual de insulsa a aquel reclamo que se hicieron varios colombianos sobre por qué García Márquez no hizo “algo” por Aracataca, como alcantarillados o colegios.

Esta es la entrada al blog más parecida a lo que hay en mi cabeza. Pido disculpas por el desorden de ideas.

Para unos el opio es la religión, para otros las telenovelas, para otros el fútbol, para otros la literatura, para otros el cine, para otros el alcohol…

País de mierda.

 

Schmoozing-Art-Networking

 

Todo el mundo habla de la fiesta por cómo le va. Si te gusta el trago y la música dirás que la fiesta fue un hit, pero si no te gusta ni la gente, pues hablarás pestes de ella.

Lo mismo pasa de una situación en particular; he oído a muchas personas diciendo que Montreal es lo máximo, que aquí se gana muy bien, que sí hay trabajo. Y sí, es cierto, pero eso de ser comunicadora social, terminar un posgrado y empezar a buscar trabajo como inmigrante puede ser frustrante. Sin duda alguna, escribir es una de las cosas más importantes en este mundillo de las comunicaciones y las relaciones públicas, y por más inglés y francés que yo hable, un comunicado de prensa o una entrada en un blog jamás me saldrá tan pulida en esos idiomas como me sale en mi amado español.

Bueno, pero comunicadora social o no, para los inmigrantes siempre ha sido un tema importante la búsqueda de trabajo. Más concretamente, nos quita el sueño encontrar trabajo. Pero uno no sabe por dónde empezar. Uno lleva uno, dos, tres años estudiando para ser atractivo en el mercado laboral montrealense. Se tiene la mente cargada de miedos, dudas, limitantes, etcétera…

Yo he empezado haciendo un plan. ¿Qué quiero? ¿Cómo lo voy a conseguir?

Simple: quiero un trabajo y aún estoy descubriendo cómo conseguirlo. En esas estoy, es un proceso.

Pero echándole un ojo a mi hoja de vida, de los 8 trabajos que tengo reseñados, solo dos los conseguí por clasificado. Los otros 6, es decir, el 75 por ciento, los conseguí por mis contactos, por “networking”, por “résautage”.

networking-2

Sí, porque mi amiga trabaja aquí y me metió, porque le caí en gracia a mi profesor, porque hice las cosas bien y mi jefe me mandó para otro lado… Estoy más que segura que lo mismo te ha pasado a ti.

Entonces, sí, sigue viendo todas las páginas para buscar trabajo. Internet es lo máximo para esto. A mí me gustan:
http://www.indeed.ca/
http://www.eluta.ca/
http://www.linkedin.com/
https://jobs.infopresse.com/jobs
http://www.grenier.qc.ca/emplois

Y existen muchas más:
http://www.mediajobsearchcanada.com/browse.asp
http://placement.emploiquebec.gouv.qc.ca/mbe/login/portail/portcherc.asp
http://www.jobboom.com/
http://www.workopolis.com/
http://www.careerbuilder.ca/
https://www.careeredge.ca/en/home

Pero uno no se puede quedar ahí. Yo he visitado y seguiré visitando cuánta institución le brinde apoyo a los jóvenes –inmigrantes o no, en su búsqueda laboral, como:
http://yesmontreal.ca/yes.php
http://www.btmm.qc.ca/en/metropolis/immigration-and-labor/interconnexion/
http://cjecdn.qc.ca/fr
http://www.hirondelle.qc.ca/
http://www.jccm.org/

También se puede hacer uso de agencias de empleo. Y claro, registrarse en las páginas de las empresas que te gustan para que te lleguen ofertas laborales.

Eso es lo básico, lo que todos hacemos. Pero hay que ir más allá. Y esto requiere un cambio de mentalidad: hay que saber conectar a la gente. Networking no es solo decirle a tu amigo que estás buscando trabajo y pedirle el favor que si sabe de algo, te avise. Sobre todo porque si haces networking solo con tus amigos, pronto te quedarás sin qué hacer.

Hay que conocer gente (en eventos de networking, en fiestas, amigos de amigos) y elegir la que te cae bien. No voy a mentir, así mi objetivo último sea conseguir un trabajo, yo no tengo ganas ni tiempo de andar hablándome con gente que no me interesa solo por eso.

Luego hay que mantenerse en contacto con esas personas: mándales un link de algo que les pueda interesar y tenlos en mente. La magia es poder, en un momento dado, conectarlos con otra gente, es decir, hoy conoces a Camila, quien hace unos postres deliciosos, y en 15 días te hablas con Joanna, quien trabaja en una repostería y está buscando personal. Tú las conectas. Tú las pones en contacto. Tú no esperas nada a cambio.

Pero llega el día, el día que todos esperamos, y te conectarán…

Es como Nokia… connecting people.

El networking continúa… no dejes de mantenerte en contacto con la gente porque conseguiste un trabajo. El networking es un modo de vida y es a largo plazo.

Mientras haces de esto una forma de vida, puedes ir haciendo otras cosas, como un listado de empresas en las que te gustaría trabajar y escribirles. Puedes ser bien directo y decirle al gerente de recursos humanos que estás buscando trabajo, o ser más sutil y buscar a alguien que se desempeñe en tu campo y preguntarle si pueden reunirse porque quieres conocer cómo funciona el cargo, la empresa, el mercado, lo que sea.

Buscar trabajo es un trabajo de tiempo completo. Frustrante. Duro. Espero tener resultados positivos pronto.

No me leí 100 años de soledad.

No, corrijo: no me he leído 100 años de soledad.

Jamás le dije Gabo ni Gabito. Para mí era, es y será Gabriel García Márquez y me resistí un poco a leerlo en mi adolescencia cuando leía sin parar para evitar hablar con la gente en el bus, en el colegio, en la casa…

Hablando con mi profesora de ética y de filosofía del colegio, la famosa Ade, por allá en noveno o décimo, me supo meter a Gabriel García Márquez y logró que lo leyera. En esa época yo quería ser médica forense (creo que Ade no sabía eso) pero me dijo que este libro mencionaba a una muerta a la que le seguían creciendo las uñas y el pelo de manera descomunal; además, todo sucedía en Cartagena, la protagonista se llamaba Sierva María de Todos los Ángeles y estaba como poseída. Mejor dicho, me tramó la cosa.

 

Esta es para mí la mejor carátula que tuvo este libro. Muestra exactamente lo que uno siente al leer "Del amor y otros demonios"

Esta es para mí la mejor carátula que tuvo este libro. Muestra exactamente lo que uno siente al leer “Del amor y otros demonios”

 

Así las cosas le dije a mi mamá que me comprara “Del amor y otros demonios”, que no tendría más de tres años de haber salido al mercado. Era el azulito de letras amarillas. Me lo leí en dos días… tengo la mala costumbre de leer como hablo: rápido, mal… y luego se me olvida todo lo que leo y digo. Grave.

Me derretí ante su prosa y me dediqué a leer algunos de sus libros, uno detrás del otro, como suelo hacer con los autores que me gustan.

Doce cuentos peregrinos
La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada
Relato de un náufrago
Crónicas y reportajes
Noticia de un secuestro
El coronel no tiene quien le escriba
Crónica de una muerte anunciada
El amor en los tiempos del cólera

Me encantan sus cuentos. Si yo escribiera cuentos quisiera que tuvieran ese ritmo, ese color, esa magia.

La novela que más me gustó fue “El amor en los tiempos del cólera”, por ridícula, por graciosa, por perfecta. Si yo escribiera novelas, no quisiera que fueran así de bellas y articuladas.

“Noticia de un secuestro” fue muy dura de leer. Cuando narra el secuestro de Diana Turbay yo no podía evitar pensar en mi mamá… se me salían las lágrimas. Si yo escribiera reportajes sí quisiera que fueran así, crudos, de esos que hacen llorar a la gente.

No me duele que se haya muerto Gabriel García Márquez. Todos tenemos que morir algún día y murió un día lindo para los creyentes, un jueves santo. Aquí en Montreal estuvo el día soleado, amarillo, que era su color favorito. Además, escribió muchas cosas hermosas, inolvidables, exquisitas… es decir, a sus 87 años ya había hecho por la literatura y la cultura lo que iba a hacer en su vida. Es nuestro Nobel de Literatura. Los colombianos que vivimos en el extranjero deberíamos decir “sí, vengo de Colombia, donde nació Gabriel García Márquez y el Realismo Mágico” más que “ajá, sí, soy del país de Shakira”.

Ojo, nada personal contra ella, pero no sé, se me antojó decir eso.

 

Bueno, ¿y por qué no puedo decir que vengo del país de García Márquez Y de Shakira?  Foto tomada de http://colombiabeat.com/main/2011/04/06/shakira-visits-garcia-marquez/

Bueno, ¿y por qué no puedo decir que vengo del país de García Márquez Y de Shakira? Foto tomada de http://colombiabeat.com/main/2011/04/06/shakira-visits-garcia-marquez/

 

Sí puedo sentir un poco el dolor de su familia; no importa qué tan célebre ni qué tan completa sea la vida de un ser querido, uno simplemente quiere que sean eternos.

Hashtags en Twitter:
#GraciasGabo
#DescansaEnPazGabo
#AdiosGabo

Me gustó este tuit informativo de @AlejaMoralesC

 

alejamoralesc

Tomado del Twitter de Maleja https://twitter.com/AlejaMoralesC

 

Y este tuit de @AleMullerA que nos recordó una frase del escritor:

 

Tomado del Twitter de Ale Müller https://twitter.com/AleMullerA

Tomado del Twitter de Ale Müller https://twitter.com/AleMullerA

 

Finalizo diciendo que quiero leerme “100 años de soledad” en unas vacaciones de ensueño, en playas que no sean colombianas. Algo sencillo como las Islas Griegas… Perderme en el realismo mágico de Gabriel García Márquez y por fin conocer Macondo.

Gracias a Rocío porque ver su post Gabo me dio ganas de escribir.