Saber decir adiós – Solo para mujeres; bueno, y para hombres vanguardistas

Publicado: 4 octubre 2011 en Letras
Etiquetas:

Es la primera vez que cojo un texto ajeno y lo publico aquí en su totalidad. He estado leyendo y releyendo Violeta (los debo tener mamados con el tema), pero, de verdad, no hubo mejor momento para que me leyera este libro. Alguien que amo mucho está pasando por un mal momento y quiero que lea esto. Además, creo que a más de una mujer, esta columna de opinión de Florence Thomas puede llegarle al alma. A mí me toca cambiarle un par de partes para que me caiga perfectamente, sin embargo, en esencia, me agua el ojo. Parte número uno para cambiar: mi papá sí estuvo presente. Parte dos: yo nunca dejo novios… casi nunca, pues.

Separarse en el momento oportuno es ser adulta. Decir adiós a un amor que ya no merece esta denominación es aceptar la pérdida de las ilusiones; es entender que el mito del amor para siempre y del “siempre tú, solo tú y nadie más que tú” es solo un mito, un imaginario lejano que produce estragos incalculables. Saber terminar es aceptar que el amor es nómada, es aventurero, y que solo excepcionalmente dura para siempre.

Saber terminar es también saber decir adiós sin odio. Es aprender a recordar sin rabia y con nostalgia, porque la historia que está llegando a su fin estará allí para siempre y usted deberá aprender a vivir con ella, a pesar de ella, e incluso, gracias a ella. Es saber que esta arruga que ha encontrado hace poco en la esquina de su mirada nació para recordar que cada historia de amor se inscribe en la memoria pero también en el cuerpo, y que no será posible olvidarla nunca.

Saber vivir después del adiós es entender que ese amor se inscribió en su historia y la cambió para siempre; es nunca olvidar que un día, no hace tanto, usted estuvo enamorada de ese hombre, soñando con él, construyendo con él, proyectando con él, y que existieron mañanas felices, días sin nubes, noches blancas, lluvias fecundas y tempestades dulces. Es recordar que si usted se enamoró de ese hombre fue por algo, porque algo de él le gustó, la enamoró; habría dado todo por él… acuérdese. Ese hombre que usted tanto amó, tanto ama todavía, se fue con otra… Sí, claro, nada del otro mundo; el amor es así, ya lo dije: nómada, aventurero, imprevisible y fiel a sí mismo. Encerrarlo, enjaularlo, sirve para una sola cosa: para matarlo. El amor, como algunos animales, no se deja domesticar. Usted lo sabía, y el día que tomó el enorme riesgo de amar debía saber, o por lo menos intuir -aun cuando en ese preciso momento del enamoramiento es inaceptable e inconcebible-, que el amor existe por su mismo carácter inconforme, insaciable y móvil. Así es, y eso es lo que nos embriaga cuando caemos bajo su implacable poder.

Por supuesto, saber terminar para una mujer es una prueba desmesurada. Sin embargo, se sabe que, en la mayoría de los casos de separación, son las mujeres quienes toman la decisión de terminar, tal vez por su incapacidad de vivir en un desierto afectivo; es una prueba fuera de lo común para una mujer, por su misma historia de construcción de identidad, por su apremiante necesidad de saberse deseada y amada por un hombre. Y también por una cultura que no le otorgó el mejor lugar y a menudo le negó la mirada amorosa de un padre presente, no tanto física como simbólicamente. Un padre presente en las caricias, en los gestos, en la vida cotidiana, en la palabra. Amar, para una mujer es, entonces, colmar y calmar todas estas carencias, cobrar a la vida lo que ésta no pudo darle a tiempo; así, más que amar, las mujeres, para existir, quieren ser amadas y deseadas. Y con esto no estoy enunciando leyes inamovibles de la naturaleza, sino leyes de la cultura y de la historia individual de cada cual, todas susceptibles de cambiar. Mientras más existan por sí mismas, las mujeres podrán separarse con menos dolor, con menos trauma. Entenderán poco a poco que este hombre que ya no las ama no es maldito ni desalmado. No es sino un hombre vivo, un hombre cobarde tal vez, pero vivo; y este hombre será siempre el padre de sus hijos, de sus hijas, aun enamorado de otra, aun viviendo con otra. Este padre mágico para ellos y ellas, ese padre a quien usted no tiene derecho de maltratar frente a quienes no tienen nada que ver con los problemas existenciales de la pareja.

Separarse es también hacer posible que sus hijos, sus hijas vean a su papá y a la “novia de su papá” con la certeza de que estos enanos de la vida siempre sabrán reconocer a su mamá, más aun si ella está convencida de que si su “ex” está enamorado, es que está vivo y feliz, y que entonces será mejor padre que nunca.

Saber terminar es haber entendido que amar es un riesgo, el riesgo vital por excelencia, y es saber que este riesgo volverá a presentarse en la esquina de su vida más pronto de lo que usted creía.

Para terminar, y no puedo prometer que sea la última vez que escriba sobre la mujer, les dejo esta frase del mismo libro. Ojalá pudiéramos, más rápido que tarde, saber decir:

“Esta noche, amor mío, lo único que puedo decirte es gracias por este encuentro que me dio la posibilidad de crecer, de madurar, que me hizo más humana. Pero se acabó”.

comentarios
  1. Laura G dice:

    Que lindo neni, muy lindo y esa última frase ojala la pudieramos decir con la frente en alto!!!!!!
    Te quiero

    • duperret dice:

      ¡¡Mami hermosa!! qué bueno que te haya gustado. No sé, pero creo que tú TODO lo haces con la frente en alto. Te extraño y quiero traerte para acá lo más pronto posible.

  2. Bibi dice:

    todo todo es la verdad y nada mas que la verdad!!! como se llama el libro? dame detales besos

  3. anyu21 dice:

    Me gustó muchisimo, me quiero leer el libro…..

    • duperret dice:

      Te lo recomiendo mucho, hace un recorrido por la historia de mujer a partir de sus luchas, no para ser tratada como igual al hombre (porque no lo somos), sino para contar con los mismos derechos… habla del amor, de nuestro cuerpo… en fin, trata de comprarlo, si no puedes, pues en una biblioteca😉

¿Qué opinas? Dale, exprésalo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s