Etiquetado: escritura

Welcome back! Regresando al trabajo después de tres semanas de vacaciones

* ¿QUE PARA QUÉ QUIERO TENER PLATA? PARA ANDAR DE VACACIONES CADA VEZ QUE SE ME ANTOJE.

 

Acá mi nuevo protector de pantalla con las Lauritas de mi vida. La rosa disecada me la dio mi amor gringo.

 

Estoy de regreso y solo quiero decir que no me dio depresión post-vacaciones. Pensé que sería víctima de ello, pero no. He estado de muy buen genio y con una tolerancia que hasta me sorprende a mí. Estoy pelando los dientes más de lo normal y me siento feliz.

Llevé un cuadernito a todos lados durante mi viaje. En un lado apuntaba lo que hacía durante el día, como un diario de notas lindas e interesantes para luego llegar a Toronto a escribir en el blog -que tanto me he prometido que voy a retomar. En el otro lado eran las cuentas diarias: éramos tres mujeres viajando juntas y en Europa pedir la cuenta dividida en tres no era muy bien recibido. Además, quería llevar control sobre el presupuesto para no salirme de él. Fui constante: todos los días escribía lo que me gastaba. Y bueno, me salí del presupuesto, pero no tanto como pensé. Y todo bien porque me entra un bono del trabajo así que chin chin, pago todo de una.

 

El kit de viaje largo: libro, música, traguito para relajarme, agua, tapones, máscara, y ahí está mi lindo cuadernito de notas y cuentas. El cuadernito es regalo de Marisol.

 

Viajar me hace bien y creo que todos deberían tratar de hacerlo. No importa a donde vayan: a Cuba a estar siete días asándose bajo el sol con la compañía de unos buenos mojitos, o a Orlando porque tienen hijos y quieren ir a Disney, o saltar de ciudad en ciudad cada dos noches para conocer lo que más puedan. No importa. La verdad es de las cosas que más alimenta el espíritu.

El otro día pensaba en que quizás debería trabajar en algo que me permita viajar. Que viajar sea mi trabajo. Y me causa dudas: ¿lo seguiría disfrutando? Quiero decir, yo me gozo viajar porque no es trabajo, son mis vacaciones, es un tiempo en que hago lo que quiero cuando quiero.  En fin, era un pensamiento aleatorio… aleatorio como todo en mi vida.

 

Y miren, a propósito de la visita papal a Colombia, hasta el Papa Francisco invita a la gente a viajar para ser más feliz. No sé quien resaltó lo del perfume, pero también estoy de acuerdo con eso. La foto la mandó Cata Florez al chat que es.

 

Voy a escribir sobre el viaje por tandas, lo más probable es que sea por ciudades. Ya la entrada sobre Barcelona está lista y la había editado, y no guardé los cambios. También perdí lo que había escrito de Ibiza, la isla de las glorietas… me ha dado rabia y eso desmotiva, porque es sentarse de nuevo frente a la intimidante hoja en blanco y creer que cualquier cosa que escriba no me va a salir tan sabrosa como aquello que ya había hecho… Tocará al estilo de Shakira, de ¿Dónde estarán los ladrones? y pensar que todo lo que escriba me complacerá… bueno, y a ustedes también.

*PS1: Estoy feliz porque Colombia sigue clasficada a Rusia 2018.

Empezando las tandas:
Barcelona, la Cartagena de mis sueños

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Adiós Gabriel García Márquez

No me leí 100 años de soledad.

No, corrijo: no me he leído 100 años de soledad.

Jamás le dije Gabo ni Gabito. Para mí era, es y será Gabriel García Márquez y me resistí un poco a leerlo en mi adolescencia cuando leía sin parar para evitar hablar con la gente en el bus, en el colegio, en la casa…

Hablando con mi profesora de ética y de filosofía del colegio, la famosa Ade, por allá en noveno o décimo, me supo meter a Gabriel García Márquez y logró que lo leyera. En esa época yo quería ser médica forense (creo que Ade no sabía eso) pero me dijo que este libro mencionaba a una muerta a la que le seguían creciendo las uñas y el pelo de manera descomunal; además, todo sucedía en Cartagena, la protagonista se llamaba Sierva María de Todos los Ángeles y estaba como poseída. Mejor dicho, me tramó la cosa.

 

Esta es para mí la mejor carátula que tuvo este libro. Muestra exactamente lo que uno siente al leer "Del amor y otros demonios"

Esta es para mí la mejor carátula que tuvo este libro. Muestra exactamente lo que uno siente al leer “Del amor y otros demonios”

 

Así las cosas le dije a mi mamá que me comprara “Del amor y otros demonios”, que no tendría más de tres años de haber salido al mercado. Era el azulito de letras amarillas. Me lo leí en dos días… tengo la mala costumbre de leer como hablo: rápido, mal… y luego se me olvida todo lo que leo y digo. Grave.

Me derretí ante su prosa y me dediqué a leer algunos de sus libros, uno detrás del otro, como suelo hacer con los autores que me gustan.

Doce cuentos peregrinos
La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada
Relato de un náufrago
Crónicas y reportajes
Noticia de un secuestro
El coronel no tiene quien le escriba
Crónica de una muerte anunciada
El amor en los tiempos del cólera

Me encantan sus cuentos. Si yo escribiera cuentos quisiera que tuvieran ese ritmo, ese color, esa magia.

La novela que más me gustó fue “El amor en los tiempos del cólera”, por ridícula, por graciosa, por perfecta. Si yo escribiera novelas, no quisiera que fueran así de bellas y articuladas.

“Noticia de un secuestro” fue muy dura de leer. Cuando narra el secuestro de Diana Turbay yo no podía evitar pensar en mi mamá… se me salían las lágrimas. Si yo escribiera reportajes sí quisiera que fueran así, crudos, de esos que hacen llorar a la gente.

No me duele que se haya muerto Gabriel García Márquez. Todos tenemos que morir algún día y murió un día lindo para los creyentes, un jueves santo. Aquí en Montreal estuvo el día soleado, amarillo, que era su color favorito. Además, escribió muchas cosas hermosas, inolvidables, exquisitas… es decir, a sus 87 años ya había hecho por la literatura y la cultura lo que iba a hacer en su vida. Es nuestro Nobel de Literatura. Los colombianos que vivimos en el extranjero deberíamos decir “sí, vengo de Colombia, donde nació Gabriel García Márquez y el Realismo Mágico” más que “ajá, sí, soy del país de Shakira”.

Ojo, nada personal contra ella, pero no sé, se me antojó decir eso.

 

Bueno, ¿y por qué no puedo decir que vengo del país de García Márquez Y de Shakira?  Foto tomada de http://colombiabeat.com/main/2011/04/06/shakira-visits-garcia-marquez/

Bueno, ¿y por qué no puedo decir que vengo del país de García Márquez Y de Shakira? Foto tomada de http://colombiabeat.com/main/2011/04/06/shakira-visits-garcia-marquez/

 

Sí puedo sentir un poco el dolor de su familia; no importa qué tan célebre ni qué tan completa sea la vida de un ser querido, uno simplemente quiere que sean eternos.

Hashtags en Twitter:
#GraciasGabo
#DescansaEnPazGabo
#AdiosGabo

Me gustó este tuit informativo de @AlejaMoralesC

 

alejamoralesc

Tomado del Twitter de Maleja https://twitter.com/AlejaMoralesC

 

Y este tuit de @AleMullerA que nos recordó una frase del escritor:

 

Tomado del Twitter de Ale Müller https://twitter.com/AleMullerA

Tomado del Twitter de Ale Müller https://twitter.com/AleMullerA

 

Finalizo diciendo que quiero leerme “100 años de soledad” en unas vacaciones de ensueño, en playas que no sean colombianas. Algo sencillo como las Islas Griegas… Perderme en el realismo mágico de Gabriel García Márquez y por fin conocer Macondo.

Gracias a Rocío porque ver su post Gabo me dio ganas de escribir.