Etiquetado: matrimonio

De situaciones increíbles

Esta es mi foto favorita con mi papá... también es la de él.

Publicación: viernes 3 de junio de 2011 a las 8:41 p.m.

Hoy me cuestionaron:
“Dime, ¿qué más debí haber hecho?
¿No acaba todo, al fin y al cabo, muriendo, y tan pronto?
Dime, ¿qué planeas hacer
con tu vida preciosa, salvaje, única?”

Mi papá, mi hombre favorito, hoy cumple dos meses de haber sido arrebatado de mi lado y, hace cinco días, el hombre de mi vida me pidió el divorcio.

Siento que así como a los bebés les introducen por el ano un hisopo para cagar, la vida cogió mi cabeza para librarse del estreñimiento y me bañó en mierda.

No es cuestión de justicia, de merecer, pero siempre estuve completamente enamorada de mi esposo, así el matrimonio no fuera perfecto. Yo era feliz. Al parecer, él no. Yo, transparente, hablo todo lo que me molesta y lo que no (porque mujer que no joda es hombre) y él, como buen macho, todo se lo calló y me abandonó a los 57 días del fallecimiento de mi papá. Los mismos 57 días que llevo en otra ciudad, en la ciudad de mi papá, tratando de hacer justicia.

Mi esposo no quiere estar conmigo: decidió cancelar nuestro viaje a Canadá con pasajes comprados para el 21 de junio, ya había renunciado a su trabajo, no tiene casa ni cama porque ya todo estaba listo para irnos.

Con dolor, decepción, sorpresa, me pregunto qué hice mal, qué tantos momentos despreciables le hice sufrir que decidió renunciar a sus sueños con tal de no seguir conmigo.

Lamentable, me siento engañada; yo era feliz. Y él nunca me advirtió que, si yo seguía con X o Y comportamiento, se largaría. Solo me pidió el divorcio. ¿O será que así sí encaja el famoso “no eres tú, soy yo”?

Lo consentí, cuidé y regañé como a un hijo. Error.

Mujeres: nosotras estamos para recibir y adular. Reciban regalos, atenciones, protección, sonrían y den las gracias. Limítense a tener sexo y, de acuerdo a su preferencia, hagan deporte, trabajen, lean o escriban. Adulen a sus maridos; es necesario decirles cuánto los admiran, los veneran, lo orgullosas que si sienten de ellos. No los protejan… ellos son los que deben proteger. Sean dependientes de ellos y nunca se les ocurra solucionarles los problemas o ayudarlos a hacerlo porque pueden ofenderse o sentirse inútiles.

Claro, nunca den nada por sentado.

Hoy no solo lloro al ver las fotos espectaculares de mi papito conmigo, ese galán enamorado de mí, de su cachetona. También lloro al ver la cara de mi Dieguito feliz, ya solo en las fotos tomadas en un pasado.

¿Qué quedan? Recuerdos, unos quedan conmigo, otros se irán con el tiempo, el viento, el agua y el polvo, porque mi memoria es cualquier cosa menos prodigiosa. Por eso no soy rencorosa. También queda un tatuaje en cada brazo, uno de cada uno de los hombres más importantes de mi vida en la actualidad.

Y digo en la actualidad porque mi papá está ayer, hoy y siempre… el man es eterno. Diego, si no regresa (que como lo conozco, sé que no lo hará, y sólo yo sé cómo duele), pasará a una carpeta recóndita de mi disco duro llamado memoria no confiable y dispersa.

Situaciones como estas lo dejan a uno devastado. El asesinato de un padre no se supera… pero de amor no se muere nadie. Como dijo mi profesor de universidad, Jair, el amor es eterno mientras dura… para mí aún es eterno porque lo adoro, porque mi único sueño era envejecer con él.

Gracias a mi mamita, a mis hermanitas, a mi hermanito, a Adry y a Jose por todo el apoyo recibido. No hay cómo pagarles. Los amo. (Es la primera vez que hago esto mientras mudo las entradas de Blogspot a WordPress, pero a este listado debo agregar hoy, 5 de agosto, a las dos Dianas, a Marisol y a Suri).

2 comentarios:

Anónimo dijo…

Laura, no te conozco en persona, me enteré de ti porque fui compañera de universidad de Diego y hasta hace poco lo tenía en facebook (me eliminó) Como tal nunca fui amiga de Diego, sólo una compañera más. Pero para bien o para mal facebook es una ventana al mundo y pude ver que se había casado contigo. No te conozco en persona, no soy una stalker !! Sólo quiero que sepas que a pesar de que sólo te he visto en fotos, y sólo te medio conozco por la red social y por el proyecto de modas tan lindo que estabas impulsando, siempre me has parecido una mujer maravillosa. Cuando ví hace meses las fotos de mi colega contigo me decia “Qué habrá hecho bien Diego para casarse con una mujer tan especial?”, de lo poco que lo conocía de la universidad, nunca pensé que terminará casado con una chica de la costa, divertida, talentosa, inteligente, culta, emprendedora, alegre y con un aire de autenticidad que hace que la gente quiera ser como ella.
Me acabo de enterar leyendo este blog que estás pasando por estos hechos tan dolorosos, puede que mis palabras no tengan valor para ti, pero espero que al día de hoy todo este mejor para ti, que haya más paz en tu corazón y el de tu familia y vuelvas a ser esa chica alegre que así sea en fotos puede contagiar a las demás personas del deseo de vivir. Laura bendiciones a ti y tu familia.

28 de julio de 2011 14:36 

Trasnochos dijo…

¡Hola! no sé quién eres y de verdad tu comentario me sorprendió muchísimo. Soy muy incrédula y muy en el fondo pienso que eres alguien mamándome gallo para ver cómo caigo ante tus palabras… de no ser así, solo puedo darte las gracias y decirte que siempre seré una vieja alegre, porque estoy viva y tengo unas Lauras hermosas (mis hermanas y mi mamá) por las cuales luchar.

28 de julio de 2011 17:40 

15 – De la parafernalia de los matrimonios en cada cultura

Mi novia favorita siempre será una que esté muerta... del susto. Crédito: http://www.flickr.com/ - yeyo pepe

Publicación: martes 24 de junio de 2008 a las 7:11 p.m.

Conversaciones casuales al calor de una cerveza… al clima:
– ¿Te casas?
– Sí, me caso.
– ¿¿CÓMO ASÍ??
– Ay, pero no me grites, ¿cuál es el agite?, ni que fuera contigo.
– Pues… eh, no sé. No sabía.
– Chiviado.

Pensando en esas cosas de tradición y cultura, caí en cuenta del vestido de novia. Se me antoja llamarlo disfraz de novia. ¿O acaso alguna se lo vuelve a poner? No. Ninguna.

¿Alguna vez las colombianas salen con velo en la cara? No.

Y ni hablar de la cola de 5 metros, ni de la falda tipo pudín a punta de malín que produce una piquiña insoportable en las piernas.

La recepción del matrimonio es como una fiesta de disfraces donde la única disfrazada es la novia. Pero qué linda se ve. Los estilistas, el maquillador y la diseñadora del disfraz le dicen una y otra vez que ella es la protagonista de la fiesta, que nadie puede verse más linda que ella. Pero, ¿qué puede hacer aquella pobrecita, poco favorecida por la naturaleza, para no verse opacada frente a la amiga divina del colegio que se fue de rojo con escote profundo o por la hermana que se parece a Monica Belucci? Pues, ponerse un disfraz bien llamativo.

La fiesta no se queda atrás. Otra tradición, otro rito tan válido como la danza de los indios al cielo para que llueva en épocas de sequía. Que si el vals, el brindis, la quitada de la liga, la tirada del ramo… todas esas cosas no son más que rituales de cada cultura.

Leyendo en Internet, mi única herramienta de investigación mientras estoy en el trabajo, vi algunos datos que me parecieron interesantes. Tan interesantes como verán los africanos que yo tire mi ramo de flores de espaldas a las solteras de mi fiesta, a ver quién lo agarra, ya que la “suertuda” será la próxima en casarse.

Unos se casan cortándose las manos y uniendo su sangre.

Hay otros por ahí que celebran montados en una silla que sus amigos suben sobre sus hombros.

En la India las mujeres se pintan con henna, simbolizando el amor… ¿qué amor? Me pregunto, si muchas no han visto ni una vez al tipo con el que van a contraer nupcias.

En China se visten de rojo… así que no es tan escandaloso que no me case de pulcro blanco. Además, ¿a quién voy a engañar?

Los hebreos no se casan los sábados y en la ceremonia besan los libros sagrados.

Los musulmanes celebran durante días y los hombres están de juerga por un lado y las mujeres por el otro.

En Italia rompen una copa en pedazos, cuyo número significa los años que estará junta la pareja.

Algunos esquimales son tan buenos anfitriones que, cuando llega un visitante, le ofrece la mujer durante una noche… así, como una taza de café.

En Nueva Guinea, algunos grupos prefieren que los hombres tengan relaciones homosexuales antes del matrimonio. Sólo relaciones heterosexuales al dar el sí.

Los Sakalaves de Madagascar ven como “nada que ver” que la mujer llegue virgen al matrimonio y, además, es mal visto ser “solamente” heterosexual.

Parafernalia es, según la RAE, conjunto de usos habituales en determinados actos o ceremonias, y de objetos que en ellos se emplean. Pero si me ponía a hablar, en serio, de la parafernalia del matrimonio de cada cultura, esta entrada hubiera sido interminable y, tal como lo hablé con el chiquito y la enana, si se escribe mucho, te leen poco.

– ¿Y por qué te casas?
– Para coger juicio.
– Ah no, ese ya está perdido.